Tus dientes están diseñados para realizar muchas funciones, pero demasiadas personas les dan un uso que puede ser muy perjudicial. Por ejemplo, abrir un paquete o morder un bolígrafo todos los días casi sin darnos cuenta. Y el resultado es muchas veces el de unos dientes astillados o rotos, cortes dolorosos en las encías…..
Ahí van unos consejos para mantener tus dientes sanos y no creerte que todos los envases en los que pone “abre fácil” cumplen esa premisa. EVITA ESTOS HÁBITOS:
Cada dos por tres recibimos un paquete por correo, pero no encontramos tijeras.¿A qué recurrimos entonces? La mayoría de la gente usa los dientes para abrir cajas, una bolsa de patatas fritas o envases de plástico y papel celofán. Puedes romperte o astillarte los dientes con envases de plástico fino, no tan fino o cinta adhesiva gruesa. Con el plástico grueso corres el riesgo de cortarte las encías si el envase se resbala. No cuesta nada tomarse unos minutos para ir a buscar las tijeras y no poner en peligro los dientes o tener que ir a urgencias y acabar con una infección.
No cargues peso con los dientes También es muy usual “agarrar” objetos con los dientes. Desde las llaves del coche, quitar el corcho de una botella, abrir una lata. Unas llaves están llenas de gérmenes que pueden causar una enfermedad. Además, corres el riesgo de tragar o atragantarte, dependiendo del objeto que lleves. Los dientes sirven para cortar y triturar la comida; no deberías usarlos como medio de transporte. Usarlos para otras actividades, además de comer, puede fracturarlos o romperlos. Muchas personas mastican hielo de bebidas frías. Otras tienen la costumbre de morderse las uñas por ansiedad o aburrimiento, a pesar de que pueda haber gérmenes bajo las uñas o algunos trozos queden atrapados entre los dientes.
En resumen: no debes cortar ni abrir objetos con los dientes porque no son herramientas; si lo haces desgastas el esmalte, provocas fisuras, fracturas dentales, daños en encías y raíces, y aumento del riesgo de infecciones. Elige tijeras, abrebotellas u otros utensilios adecuados para proteger tu salud bucodental a largo plazo. Recuerda, tus dientes solo son para hablar, sonreír y masticar alimentos.


